• Revista Emprendimiento

Pensando en el área comercial



La principal sugerencia es determinar qué relación quieres tener con tus clientes y cuáles son los momentos clave de la interacción con tu empresa; desde luego depende en gran medida del giro y es importante que en esta relación con el cliente observes e identifiques por qué eres la mejor opción para ser su proveedor.


Como en el resto de las áreas debe existir un plan, refiriéndonos a lo comercial, debes contar con un análisis de clientes, de la competencia, de los recursos con los que cuentas, y planear objetivos y estrategias a futuro.


Las necesidades de los clientes y sus competidores van evolucionando, no te confíes al pensar que la ventaja competitiva que encuentras hoy será eterna. Escucha a tus clientes, pues sus actitudes dicen más que mil palabras, pueden no volver a comprar tus productos o hacerte mala publicidad si no cumples con sus expectativas en calidad, precio razonable, tiempo de entrega, etc.


El servicio a tu cliente debe ser una actividad planeada y no una simple improvisación, debe contar con personas comprometidas y debidamente entrenadas, cada una de ellas debe brindar el mejor servicio. Saber lo importante que es un trato amable y oportuno, pues de no encontrarlo simplemente no regresará a comprar o lo hará únicamente al no tener otra alternativa.


Suponer que el precio es el único factor que determina las ventas es fatal, los costos son importantes, debes saber manejarlos y determinar todos los que se asocian a las ventas como son los fletes, facturación, costo por devoluciones, costo del tiempo que tardará el cliente en pagar, por ejemplo.


Tal vez puedes pensar que tu producto o servicio es tan bueno que no necesitas promocionarlo y que se venderá por sí solo, pero basta observar cómo las grandes marcas, aún siendo líderes de mercado, continúan invirtiendo en publicidad. Es de gran ayuda diferenciar tus productos por medio de diseño, empaque o publicidad, pero lo que realmente asegurará la lealtad de tus clientes siempre será la calidad.


No olvides que no hay competidor pequeño y jamás subestimes su capacidad, pues el competidor más pequeño puede tener una infalible estrategia, mejor calidad y atención al cliente.


Determina sin urgencia el momento preciso de salir al mercado, verifica que cuentas con todo el apoyo financiero y la estructura empresarial necesarios. Realiza los ajustes para aprovechar el entorno obteniendo así, una enorme ventaja contra aquellos que se tarden en reaccionar.


Te recordamos que en CAREMind Consultores estamos para ayudarte y contamos con la metodología para acompañarlos en la realización total y efectiva de sus proyectos.

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